EE.UU.: “MADRES EN PRISIÓN”, TEXTO DE KTEEO OLEJNIK

EXTRAÍDO DE LA CIZALLA ÁCRATA

Hola a todos!

Quiero empezar, como siempre, dandoos las gracias por todo vuestro apoyo. Sobre lo que quiero hablar hoy es sobre algo que ya he comentado en anteriores textos, pero en lo que me gustaría extenderme un poco más. Y es sobre el problema al que muchas de mis nuevas amigas tienen que enfrentarse, ser madres estando en la cárcel. Muchas de estas mujeres trabajan increíblemente duro para mantener la custodia de sus hijos, y tratan de ser buenas madres sin importar su situación actual. Y no es una tarea fácil.

En el centro de detención federal, en la unidad en la que yo me encuentro, las internas pueden ganar 16 dólares al mes haciendo su labor. Eso significa que mientras están en la cárcel estas madres no pueden contribuir económicamente en la vida de sus hijos. Muchas veces, la ayuda económica para los niños recae en otros miembros de la familia. A esto hay que añadir los increíblemente altos costes que suponen las visitas y las llamadas de teléfono (y con 16 dólares al mes os aseguro que no se pueden hacer muchas llamadas…) Muchas mujeres me han comentado que tuvieron que elegir entre darles dinero a sus hijos o contratar a un abogado, y esto solo en los casos en los que el dinero no es un problema. ¿A cuánta gente conoces para la que el dinero no es un problema? El aspecto financiero de todo esto es enorme.

Adicionalmente a los costes de las visitas, muchas internas encuentran problemas a la hora de que algunos miembros de la familia no aprueben el hecho de que los niños acudan a visitar a la interna, lo que puede significar meses sin ver a los niños. Incluso cuando todo está en orden y el dinero no es un problema, las madres solo disponen de 300 minutos para llamadas telefónicas, y unas pocas horas de contacto cara a cara cada semana para poder ver a tu hijo y ayudarle en su crecimiento emocional y ayudar con sus problemas físicos y emocionales. ¿Es suficiente?

No lo sé, solo son unos cuantos pensamientos que he estado esperando para compartirlos con vosotros y que creo que encajan perfectamente en el tema de que la cárcel no solo afecta a aquellos que están dentro, si no a toda su familia.

Bueno, espero que estéis bien. Yo lo voy llevando bien, ahora me voy a jugar al volleyball.

Seguid sonriendo, seguid luchando!

En solidaridad y amor,
Kteeo

Katherine Olejnik #42592-086
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Seattle, WA 98198 USA