CRISIS Y VEGANISMO, UN TEXTO VIGENTE.

 

POR REBELIÓN ANIMAL

Mucha crisis y pocas nueces.

Como gente cotidiana que somos, nos parece necesario abordar el tema de la crisis también de una manera donde la economía, la ética, la salud, el destino del planeta, de los animales y de nosotros mismos estén tenidos en cuenta, sin pasar a un lado reformista de las situaciones que debemos afrontar a diario, pasar al plano de una revolución personal pero que incide de forma colectiva en muchos seres indefensos y a merced de este capitalismo cada vez más tecnificado en la explotación tanto asalariada como productiva.
Queremos con este texto e imágenes dejar en claro que una alimentación vegana (basada únicamente en vegetales y sus llamados derivados) es tanto ética, como más barata, saludable , a contrapartida de las dietas ricas en derivados de animales o de su muerte directa (los llamados omnivorismo, ovolactovegetarianismo y derivados).
Es por esto que los precios de unos y otros quedan evidentes en lo cotidiano, apuntando a tratar de descubrir y conocer determinados alimentos muchas veces desconocidos o que los vemos lejanos en cuanto a las posibilidades de cocinarlos, o insípidos, inoloros, etc,etc.
Vemos que una alimentación vegana es ética para los animales en primera instancia porque los obviamos de nuestro día a día, al no tenerlos como primer o segundo plato, sino como seres sintientes como los que escribimos esto y quienes lo leerán.
Es más barata tanto en el precio que pagamos en un comercio, y también en cuanto a las llamadas materias primas para obtenerlos en los diferentes procesos como pueden ser desde cuando se cultiva un vegetal hasta cuando se cosecha; a diferencia de lo que proviene de la explotación animal, donde a los animales se les dan para su engorde proteínas de origen vegetal como cereales diversos que nos podrían alimentar a nosotr@s l@s seres human@s( si este sistema en el que vivimos fuera justo, no decimos más justo porque la justicia la queremos toda, así como la libertad, simplificada o partida no nos lleva a nada), también el derroche de energía en pro de producir materias de origen animal y el agua de consumo directo que se destina a la hora de alimentar a las diferentes especies del llamado ganado, contribuyendo todo eso en el conocido efecto invernadero.

Para ejemplos damos estos, que son de diversos supermercados.

Gluten de trigo: con el cual se puede hacer seitán cuesta entre 2,60 euros y 5,depende el sitio, y su rendimiento son 3 kilos de seitán por cada kilo de gluten.
Kilo de patatas: entre 0,70 y 1 euro los 2 kilos.
Col, Brócoli, Coliflor: entre 0,85 y 1 euro la unidad.
Tomate:entre 0,65 y o,90/kilo.
Cebolla: 0,45/kilo.
Pastas de sémola:desde 0,40.
Arroz: desde 0,50.
Garbanzos: entre 1,50 y 2 euros/kilo
Lentejas: entre 1,20 y 2 euros/kilo.
Proteína vegetal texturizada: entre 2 y 3/kg
Pasemos a ejemplos derivados de la explotación animal:
Solomillo de cerdo: desde 11 euros/kg
Albóndigas de pollo: 5,50/kg
Quesos varios: entre 6 y 10 euros/kg
Mortadela: 3,50 euros/kg.
Salmón: 5,50 euros /kg.
Jamón cocido: 9,25/kg.
Filete de vacuno: 7 euros/kg.
Carne picada de vacuno,cerdo o mixta: 6 euros/kg.